El ERP tiene el poder: la aplicación central y mandatoria de las compañías

noviembre 16, 2018

Hoy ya quedan pocas dudas con respecto a que el ERP tiene el poder y se convierte en la aplicación central y mandatoria de las compañías. Este hecho, se puede decir que es el resultado de la experimentación y fracaso de otro paradigma que invadió muchas mentes corporativas en la década de los 90, el del Best of Breath.

Para fines de este milenio, ya estaba claro que conectar aplicaciones de negocios de diferentes proveedores mediante herramientas especializadas era muy costoso, tanto en la adquisición como en el mantenimiento posterior, resultaba muy complejo de operar, e implicaba dependencias de múltiples proveedores de muy difícil administración, entre otras importantes desventajas. El pragmatismo que sobrevino a la explosión de la burbuja de las “punto com” definió que el ERP debía ser la aplicación directriz dentro de las organizaciones, o sea que el ERP tiene el poder.

Obligados a crecer

En la medida que la idea de conexión de aplicaciones cayó en el descrédito, el ERP encontró un campo favorable para extenderse.

Tradicionalmente, los productos de esta clase abarcaban funcionalidades tales como circuito de ingresos, de egresos, tesorería, contabilidad, inventarios, costos, manufactura (no todos) y liquidación de nómina (no todos). Esto daba lugar al desarrollo de especialistas en módulos colindantes tales como CRM, administración de recursos humanos, mantenimiento de equipos o programación de la producción solo por nombrar algunos.

Por impulso de los mismos clientes de los ERP, los mismos comenzaron a incluir más funcionalidades en el paradigma, y esto se convirtió en una verdadera carrera que dio lugar a mucho desarrollo y también a múltiples adquisiciones.

Agregando funcionalidades

Quizás el primer bastión en caer fue el CRM. Mientras que SAP desarrolló el módulo propio, Oracle para no ser menos adquirió a Siebel y a Vantive. Los agoreros que predicaban que la especialidad ganaría contra la generalidad, se equivocaron. Hoy SAP es el principal vendedor de CRM del mundo.

Luego le tocaría el turno a los productos de RRHH y a los de mantenimiento. A modo de ejemplo, la adquisición de Datastream por Infor, o la de Meta 4 por Adonix.

Los verticales también

Pero los ERPs no solo están agregando módulos, sino que invaden nichos verticales que antes eran infranqueables para productos cross. La noticia de SAP ingresando al mercado de los verticales bancarios fue una sorpresa, no obstante el gigante alemán ya pinta en el mediano plazo como líder de ese sector para preocupación de los históricos como Bantotal.

A otro nivel se puede hablar de la experiencia de Axoft (Tango) entrando en el mercado de gestión para restaurantes, o el de la empresa que me toca presidir, donde en el último año ingresamos con mucho éxito en el mercado de soluciones end to end para Universidades, triple play y call centers.

La cuestión es que las organizaciones que tienen soluciones fraccionadas demandan productos integrales, y para esto, o se especializan los ERPs a los nichos, o los jugadores de nicho se convierten en ERPs, lo cual es muchísimo más complejo.

Los límites del paradigma

¿Es una conclusión posible que el ERP será la única aplicación en las compañías? No es probable. Pero creo que lo que quedará afuera son los elementos realmente perimetrales, es decir cosas tales como la administración documental, los productos de diseño o los procesadores de texto.

A semejanza del cuerpo humano, el ERP requiere una integración mayúscula de sus partes y por este motivo hay partes que fueron y serán siempre complejas de integrar, mientras que otras se agregan con sencillez. O sea, es simple hacer sombreros o guantes para ser utilizados por personas, es muy difícil hacer cabezas o manos que puedan ser injertadas en las mismas.

Conclusión

Al parecer en los próximos años las aplicaciones de negocio se concentrarán, y solo quedarán distintas variedades de productos ERPs. ¿Pero cuáles? ¿Los worldclass? ¿Los locales? ¿Los regionales? Eso es tema para otra nota, pero es claro hoy en día que el ERP tiene el poder.